Se seduce con las palabras, se enamora con lo hechos.
Henar Moreno

 

 

Nadie viene al mundo con un temor dentro, las vergüenzas y los miedos van surgiendo del proceso natural de la vida.

Cuando se trata de seducir, estas inseguridades afloran con más facilidad ya que las malas experiencias nos llevan a refugiarnos en nuestras excusas y aislarnos para no enfrentarnos a eso que el ser humano tanto le teme pero que es nuestro mejor trampolín y maestro para el éxito; el rechazo. 

Y esa coraza que nos ponemos y nos impide mostrarnos tal cuál somos, hace que eso que nos gustaría que nos pasara, nos lo perdamos… sin darnos cuenta que hacemos más daño, a otros y a nosotros mismos, con el escudo que con la lanza. Y es verdad, el escudo nos aísla del amor y de las oportunidades, el miedo a sufrir en las relaciones nos impide disfrutar en las relaciones.

Pero en el fondo, sabemos que sin ese ingrediente de valentía, autenticidad y espontaneidad no vamos a llegar muy lejos así que chic@s ¡corazas fuera! que vamos a sacar al seductor/ar que todos llevamos dentro.

La característica principal de ese gran seductor, lejos de lo que pensamos, no es su belleza física… sino la seguridad que muestra en él mismo. Por tanto y como siempre, todo empieza en uno mismo.

El seductor se caracteriza por tomar la iniciativa sin miedo hacer el ridículo y también sabe cuando retirarse, se atreverse a improvisar, hablar desde el corazón…  cree que tal y como es, tiene mucho que aportar y que un rechazo es una oportunidad para aprender para conocerse pero que no tiene que ver con su valía.

Para llegar a este punto de jugar a la vida sin apego al resultado ¡hay que entrenar!. Piénsalo, si te caes una vez de un caballo tienes que volver a montar para superar el miedo, pues en el tema del gustar a otros es lo mismo. Quién no vuelve a abrirse al Amor por riesgo a ser rechazado, no puede aprender a ser un buen “jinete del corazón”.

Y da igual cuanta información tengas o cuantos libros para “seduccir” hayas leído, sería como pretender aprender a nadar leyendo un libro, no se puede. Una vez aprendas las claves básicas, tienes que pasar a la acción. Aunque al principio cometa torpezas, no te aflijas, recuerda que hay personas que solo llegan a nuestra vida para ayudarnos a aprender algo.

Así que, aunque seas inseguro y te pongas “rojo como un tomate”, hazlo igualmente. Lo importante es que te pongas a prueba y vayas viendo cómo puedes mejorar hasta que al final te sientas cómodo y puedas relacionarte de manera natural, como hablas con tu compañera de trabajo por ejemplo.

Las reglas básicas a tener en cuenta son: 
1-Se tú mismo. Déjate fluir, muéstrate tal cuál eres.  Di lo que sientas y exprésate como eres. Si a alguien no le gustas, si no conecta con tus intereses o tu manera de ser, es mejor que lo veáis desde el principio y no perdáis tiempo. Dice el dicho “él se enamoró sólo de sus flores y en invierno no supo que hacer”.

Imagina por ejemplo, que tratas de seducir con eso que “intuyes” que al otro le gusta pero que a ti no ¿qué esperas conseguir después? ¿Qué esa persona encaje en tu vida?, habrá decepciones, pues NO es posible seducir con “mentiras” y pretender después, que nos amen por lo que somos.

2- Busca claridad en como te gustaría que fuese tu relación ideal o la persona apropiada para ti; Vivimos demasiado arrastrados por la corriente de los condicionamientos, del “felling” del “ligue en ligue” y de la herencia emocional que arrastramos conforme a los patrones de pareja aprendidos tal y como explico en “Parejas, historias heredadas”. Pero pocos sabemos lo que en realidad nos gusta a nosotros, lo que QUEREMOS en este terreno sentimental y el perfil de persona que queremos como pareja. Por tanto primero pregúntate; ¿cómo es el chico/a al cual tú quieres seducir?.

Es necesario que tengas claro cuál es tu perfil de pareja antes de abalanzarte sobre tu nueva conquista pues sino atraerás o elegirás perfiles similares que no te hacen feliz o con los mismos problemas que tus padres, si en tu casa hubo infidelidad y en tus parejas también probablemente no sedujiste sino que elegiste a tu pareja desde un patrón mental que no es el tuyo, por lo que debes de resetear la mente para no volver a caer ahí. Así que aquí también hay que conocerte.

EJERCICIO; Haz un listado con las cualidades más importantes para ti, piensa también como eres tú y lo que estás dispuesto a dar en una relación.

Como explico en historias heredadas, una pareja es una relación emocional y podemos arrastrar patrones de la infancia y engancharnos a personas que no nos gustan sólo porque nos recuerdan a uno de nuestros progenitores… cuando está demostrado que las parejas sólo son duraderas cuando comparten valores y motivaciones PARECIDAS, (no iguales, pero si parecidas) cuando coinciden intereses y tienen PROYECTOS DE VIDA EN COMÚN.
Lo dicho, sé selectiva al principio que es cuando puedes elegir sin tanta carga emocional. Sé realista. 

3-Mejora tu lenguaje corporal. Toma conciencia de tu postura corporal y tu manera de moverte y hablar CUANDO ESTÁS CON LOS DEMÁS. Es ¿demasiado deprisa? ¿lento? ¿encorvado? pide opinión sincera a tu entorno. Intenta tener una postura recta. Aprovecha, porque la postura es como la respiración, es una de las herramientas que tenemos para modificar incluso nuestro estado de ánimo, desde lo físico a lo psicológico. 

Una postura adecuada recta hará que te sientas mucho más fuerte y confiad@. Muévete y habla con confianza erguid@, porque aunque estés diciendo algo que no sabes si es correcto, lo transmitirás con tanta seguridad que parecerá cierto.

Exprésate con tono de voz natural, no hables demasiado deprisa ni muy lento, mantén un volumen de voz adecuado y por supuesto, nunca trates de imitar a nadie. Lo mejo de TI es que ERES ÚNICO.

Mantén tu cuerpo sano, eso no quiere decir que tengas que ir al gym a diario, significa que intentes hacer algo de ejercicio aunque sea correr o caminar una hora al día, algo que te permita estar saludable. Anda erguido controlando la postura, de verdad, que aporta muchísima comunicación no verbal y transmite confianza.

4 – Muestra positividadNo se puede salir con cara larga a hablar con personas a las que queremos agradar… con temas negativos y bastante trillados. Haz el esfuerzo de ser positivo, siempre utiliza el sentido del humor lo cual demuestra inteligencia y salud mental. Utiliza tu sonrisa que te hará siempre más atractivo.

Al principio si no estás acostumbrado, tendrás que hacer un pequeño esfuerzo en recordarlo. La sonrisa es una gran forma de decirle a los demás que estás abierto.

Si alguien te cuenta algún tema “negativo” empatiza amablemente escuchando pero sin ser muy brusco, cambia de tema y desde luego, no eches más leña al fuego en el aspecto negativo. Las personas dramáticas no seducen así que ten claro, que en general hay que dejar las penas en casa.

 5- Aprovecha cualquier situación para ampliar tu círculo social. Recuerda que las personas interesantes están en todos lados por tanto, es fundamental ir las 24 horas correctamente higienizados y con una sonrisa… aprende a interpretar las señales que la vida te da para entablar conversación con alguien en cualquier situación, en los lugares más normales como el metro, bus, esperando la cola del banco, ect..

No importa que no vayas arregladisimo, porque está demostrado que las personas no queremos un modelo de pasarela a nuestro lado, pero siempre que salgas a la calle ve limpio y con algo adecuado. Se trata de ser tú mismo y de potenciar tu estilo. No hace falta que te compres ropas o accesorios caros sino, de elegir algo que vaya con tu estilo y que te siente bien.Si tienes dudas sobre tu vestimenta contrata una sesión de asesoría de imagen personal.

Si eres chica, cuidado con pasarte con el maquillaje ya que cuando lo hacemos conseguimos “desbellecernos”.

Pero date un toque…por ejemplo aunque sea día, no salgas sin un gloss de labios para que estén hidratados y un poco de colorete en las mejillas y siempre con ropa que te siente bien, realzando tus virtudes y neutralizando tus defectos y adecuada para cada ocasión y sobre todo fundamental ( esto para ambos sexos) tener muy en cuenta el pelo. El pelo salta a la vista, por lo tanto es una carta a nuestra favor si le sacamos partido. El pelo, ayuda mucho a la imagen o, la echa a perder. Un pelo cuidado es FUNDAMENTAL, así como un corte que te vaya bien y siempre limpio y brillante.

 8 – Arriésgate. Si quieres conocer a una chica/o actúa.  No vale miraditas de lejos como cuando teníamos 15 años y luego no pasar a la acción, las oportunidades hay que aprovecharlas y siempre diciéndole algo positivo .Tampoco hay que decirle constantemente lo guapísima que es pero si algo que sientas que te ha llegado especialmente, como su mirada o su sonrisa, díselo. Pero piropearla demasiado te hará perder puntos, porque a las mujeres no nos gustan los chicos superficiales y además tampoco conviene que parezca que la estás situando en una posición por encima de la tuya.

Olvida las borderias y la vanidad. Muéstrate fuerte pero no prepotente ni chulo, que en el fondo es un signo de inseguridad.

Y sobre todo, cuidado con las palabras que eliges. Que no te veas con la necesidad de pedir perdón por una ofensa, porque cuándo herimos o faltamos al respeto a otro, entonces ya no se soluciona con un “perdona”.

Puedes iniciar una conversación interesándote por algo de su personalidad preguntándole sobre ella y sobre todo, escucha más que hables. En los primeros encuentros es aconsejable escuchar más que hablar, a menos que la otra persona insista en preguntarte sobre ti pero siempre manteniendo un dialogo y no un monologo y estando pendiente del feedback. El error más grande a este respecto, es que cuando alguien nos atrae, tratamos de que nos vea de la mejor forma posible y entonces en lugar de preguntarle por su cosas, nosotros para “lucirnos” hablamos demasiado.

Lo mejor es precisamente hacerl@ sentir que sus cosas son valiosas y que es valiosa su opinión, cómoda y respetada y por tu parte, contar algo pero sobre todo mostrar independencia. Si tienes tu vida enriquecida con actividades y proyectos que te gusten, esto te saldrá natural, por lo tanto empieza por eso.

Tampoco atraen los arrogantes, sino los humildes. Es decir, no atraen los que dicen todo lo que tienen y toooooodooooo lo que saben porque, aunque parezca que tienen muchas virtudes, la realidad es que el que de verdad se siente seguro, no siente la necesidad de presumir. Por lo tanto hablar mucho y alabarse, es un signo de inseguridad que definitivamente espanta al sexo opuesto…

De igual modo las personas, sobre todo las mujeres, no queremos que vayan muy al grano. Una cosa es sentirnos deseadas y atractivas para alguien y otra que desde el principio se note que fanfarronean y enfoca la conversación en llevarnos al huerto. Todas queremos sentirnos por lo menos valoradas y especiales  para iniciar una relación con alguien (del tipo que sea).

9 – Espontaneidad/creatividad. Es preferible meter la pata improvisando, que decir frases que se notan que están caducadas y no salen del corazón por ser frases repetidas y gastadas.

10- No Idealices. Decía Stephen Leacock. “Muchos hombres se enamoran de un hoyuelo y cometen el error de casarse con la chica entera”Dale el espacio justo sin intentar estar demasiado pendiente de esa persona, al fin y al cabo puede parece que tiene muchos atributos pero no podrás corroborarlo sino con el tiempo. No pienses demasiado sobre esa persona en su ausencia.

Céntrate en todo caso en tener tu vida enriquecida,  tener amigos y no los pierdas nunca por ninguna relación ni por quedar con esa persona. Nos gustan las personas responsables que muestren interés pero que se note que es independiente. Que tengas las cosas claras (pero no un fantasma) y que sea amable Valorará mucho saber que tienes tu mundo y tu carácter. Se independiente.

 13 – Flexibilidad. La mayoría de las chicas admiran los hombres masculinos y la masculinidad no está en los bíceps sino en el cerebro. Ser masculino implica saber ser firme en situaciones puntuales pero en general flexible.

La mujer por otro lado, es la que activa el sistema hormonal del hombre y es en realidad quién elige y se insinúa pero por lo general aún en estos tiempos, su papel es más de esperarPor lo tanto, se flexible “con ciertos patrones culturales”, y presta más atención a sus palabras que a su físico,  expón tus opiniones y confróntalas preguntando por las suyas, pero de una manera flexible.

13 – El príncipe azul no existe en este mundo. Si ese chico te trata como si fueras la protagonista de una novela del siglo XIX, ahí pasa algo raro. Alguno de estos una vez vampirizada su víctima, sacan su lado negativo. Por otro lado, cuidado; si el chico es muy atractivo físicamente… tienes que tener mucha fortaleza interna porque despertará interés continuamente a su alrededor, así que tienes que estar muy segura de ti misma, si no es así, invierte en ti.

 14 – Lenguaje no verbal. Decía Oscar Wilde “Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.
No soy de estar pendiente de descifrar los movimientos del otro, corremos el riesgo de  perder naturalidad. Pero es verdad que hay algunos aspectos claves que dicen mucho de lo que está ocurriendo y que se ven a simple vista:

La mirada: Toda reacción mental, conlleva una reacción ocular. y la persona que tiene interés, te mirará directamente a los ojos.
La posición del cuerpo siempre que apunté hacia ti, denota interés.
Si las palmas de las manos las pone repetidamente mirando hacia arriba, o las mueve coquetamente tocándose el pelo, el cuello, la ropa quiere decir que no oculta nada agresivo y que quiere dejarse seducir.
La boca: Si sonríe y humedece sus labios o se los muerde, son signos de interés.
La voz: atento a como habla. si se ríe cuándo tu te ríes o te presta más atención a ti que al resto del grupo, son signos de interés.
Tocarse la barbilla significa que piensa algo importante, está tomando una decisión.
Tocarse la oreja muestra inseguridad.
Inclinar la cabeza hacia ti, es muestra de interés.
Caminar erguida es mostrar confianza en ella.
Si pone la cabeza entre sus manos o mira al suelo o balancea las piernas (a menos que su pie apunte a ti)puede estar aburriéndose.
Cruzarse de brazos es ponerse a la defensiva.
Si se toca la nariz rechaza algo que oye o miente.
Si cuándo te ve, no cambia su postura, pasa de ti.
Si hunde el pecho y encorva los hombros pasa de ti.
Si no te mira, baja los ojos mira para otro lado o cierra las palmas de la mano, también pasa de ti.

Recuerda que para seducir a los demás, el requisito imprescindible es también seducirse uno mismo, haz lo posible para conocerte, cuidarte y sacarte partido y cuando tú te sientas feliz en tu piel, los demás también estarán felices de conocerte y la persona “ideal” llegará.

Henar Moreno.
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