Filosofía

¿Por qué el cambio de percepción es la base de nuestra filosofía?

Somos la historia que nos contamos. Y ¿que significa exactamente?
Significa que no sufrimos por como son las cosas sino por cómo hemos aprendido a pensar acerca de ellas.

Aunque cueste cambiar el “chip” (patrón de pensamiento), tenemos que empezar a asimilar, que las situaciones y las personas fastidiosas, no tienen el PODER de hacernos sufrir sino que lo que nos hace sufrir, es nuestro hábito INTERPRETATIVO acerca de ellas. 

El filósofo Humberto Maturana en sus trabajos científicos, demostró que los seres humanos NO disponemos de mecanismos biológicos que nos permitan tener percepciones verdaderas de cómo son las cosas, puesto que tenemos limitaciones para oír, ver, sentir… y por tanto, vivimos mundos INTERPRETATIVOS. 

Cuando sufrimos, es porque estamos viendo una situación de la vida a través de unas “gafas mentales” (que normalmente ni sabemos que llevamos puestas conforme a nuestra cultura y educación) con unos cristales que ya no son los apropiados para nosotros que quizás nos hacen estancarnos o ver en blanco y negro, lo que otros ven de colores.

Vamoslo en la práctica; Cada vez que algo nos hace sufrir, nos molesta o nos ofende… no encontramos ante una bifurcación con dos opciones;
1º- Solucionar el problema fuera, lo cuál sólo es posible cuando la solución DEPENDE UNICAMENTE DE NOSOTROS. Por tanto, que otra persona cambie algo que nos molesta, no entra dentro de ésta posibilidad porque sólo nos podemos cambiar a nosotros mismos, así que, en la mayoría de los casos la única opción que nos queda para estar bien es;
2º- Cambiar el lente mental por el que filtramos la supuesta realidad es decir, aprender a contarnos la misma película pero en diferente versión entendiendo que en todo lo que ocurre, existe la belleza y siempre hay uno o varios lados positivos que se DEBEN APROVECHAR, porque como dice el dicho, sólo aquél que tropieza, adelanta dos pasos.

Y, si aprendemos a hacer esto; a cambiar nuestro punto de vista por otro más ecológico con nosotros mismos, entonces hemos descubierto la fórmula de la felicidad. No nos engañemos, la mayor parte de las situaciones por las que nos fustramos en la vida, están relacionadas con tener unas expectativas externas de cambios ajenas, asociadas a unas METAS Y ANHELOS, QUE NO DEPENDEN DE NOSOTROS MISMOS. CRASO ERROR que empeora si además lo juntamos con no ser capaces de desarrollar una actitud mental positiva frente a ese resultado que nos incomoda.

Sólo cuando nos enfocamos en METAS que dependen unicamente de nosotros y/o aceptamos lo que no nos sale según lo previsto como trampolín hacia algo mejor, podemos estar seguros que somos INVENCIBLES, que nada ni nadie nos puede robar nuestra felicidad y equilibrio internos.

Decía el Psicólogo Albert Ellis, que ante la siguiente ecuación de la vida donde;
A; es un suceso cualquiera.
B; son las creencias de la persona frente a ese tipo de sucesos.
C; la reacción de esa persona. ​
C no es una consecuencia de A, sino de B. 

¿Por qué hay que cambiar nuestro enfoque para recuperar nuestra libertad EMOCIONAL?
Es importante darse cuenta que el 93% de las creencias por las que filtramos lo que nos pasa, las arrastramos de modo INCONSCIENTE desde la infancia pero no forman parte de nuestra verdadera personalidad aunque nos excusamos en “yo soy así” para no cambiarlas.

Vivimos nuestra vida a través de una especie de creencias que son como “programas informáticos que dirigen nuestras acciones” aprendidos e instalados en nuestro software mental y que proyectamos inconscientemente, que tiñen nuestra realidad, la crean y a su vez, recrean constantemente atrayendo otras similares, porque somos energías y creadores.

La información que nos fue transmitida durante nuestros primeros seis años de vida, nos hace elegir ahora, las decisiones más importantes de nuestra vida en el aspecto laboral, personal etc… Y ésto se extrapola también a la salud. Hay muchos estudios que demuestran que enfermedades como el cáncer, además de la predisposición genética y factores ambientales, también tienen mucho que ver también con esa programación mental, con esa forma de tomarnos las cosas que casi siempre hemos aprendido de nuestros padres.

Pero no debemos culpabilizarnos ni culpabilizar si no nos gustan, sino asumir nuestra RESPONSABILIDAD porque como dice el dicho; somos padres de nuestro porvenir y no hijos de nuestro pasado. 

Tenemos que comprometernos con nuestro cambio porque la realidad es que un disgusto o una situación que nosotros percibamos como desagradable, nos puede estar ocasionando una enfermedad, porque nuestro organismo está conectado con nuestra mente. Pongamos un ejemplo; si cierras los ojos y al abrirlos ves a alguien a quién amas, te envías mensajes de tranquilidad y alegría y tu cerebro segrega dopamina, oxitocina… que son hormonas positivas llamadas “hormonas de la felicidad”. Puedes sentir el amor fluyendo dentro de ti y esa química trae salud a las células, a tu cuerpo, a tu vida.

En cambio, si abres los ojos y ves algo que te asusta o que tú interpretas como amenazante… empiezas a preocuparte, y entonces segregas hormonas del estrés las cuáles hacen dos cosas negativas en tu cuerpo tal y como explica en su libro el científico Bruce Lipton;

  • 1º- Repartes hormonas tóxicas por tu organismo que frenan el crecimiento del cuerpo y lo debilitan
  • 2º- Al tener estrés se cierra en tu cuerpo todo aquello que usa energía. Casualmente tu sistema inmunitario es el que usa más energía, (lo puedes comprobar cuando estás enfermo) y, al no funcionar correctamente algún órgano te sientes mucho más cansado ya que tu energía la está usando el sistema inmunitario de modo extraordinario para recuperarse. Por tanto el estrés afecta al sistema inmunitario. 

Si tomas una muestra de sangre de cualquier persona descubrirás que todos tenemos células cancerígenas, pero si está funcionado correctamente tu sistema inmunitario entonces éstas no pueden crecer. Una vez que deja de hacerlo, proliferan, es como el catarro, no tienes que coger el virus porque ya lo tienes dentro pero no se desarrollará, si tu estado físico es óptimo y también lo estás tú mentalmente.
Dentro de ti hay 50 trillones de células y el entorno celular es la sangre, si cambia la composición de la sangre, cambia el destino de la célula tal como también explica el gran médico de medicina celular que tiene tantos casos de éxito en enfermedades como el cáncer Ekkehard Scheeller con el que podeis contactar también a través de mi.

Y ahora te preguntarás pero, ¿por qué soy capaz de entender éste conocimiento o incluso cambiar mi punto de vista, todavía mi cuerpo no se recupera de una enfermedad una vez que he tomado conciencia? Pues como te decía; porque tu subsconsicente es el 93% de tu mente y se interpone en todo lo que haces y la única manera de re-programarlo aparte de tomar conciencia de en lo que te hace mal, es enseñarle LO QUE TE HACE BIEN Y CREAR NUEVOS HÁBITOS Y PATRONES DE PENSAMIENTO A TRAVÉS DE UNA LÓGICA CONSCIENTE y REPETIR el proceso hasta consolidarlo, lo cuál tarda aproximadamente 3 meses.

El Coaching Personal, también te ayuda a identificar tus límites, estos patrones mentales que te están destruyendo en silencio, a detectar las emociones que te obstruyen y que te hacen SENTIR eso que ésta atrayendo determinadas “circunstancias y situaciones a tu vida” porque el universo RESPONDE A LO QUE SIENTES.

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